sábado, 21 de noviembre de 2009

Hablemos por hablar, digamos nada

Hablemos por hablar, digamos nada. Todo el diccionario no sirve para expresar una emoción, toda la vida no vale para gritar un descontento. Las máscaras nos llegan a entorpecer tanto que acabamos confundiendo la realidad. Qué decir cuando no has dicho nada, quien eres detrás de de ese lorito parlante? donde está tu silencio. Donde estás tú, escondido en el pajar de las agujas nunca halladas, la cabeza llena de vocablos inexpresables, los ojos extraviados por el terror a la vida. El lodo anega tu alma, la luz no existe en ese abismo, la turbiedad solo lleva a la confusión y al desconsuelo. no hay rescate posible, hablemos por hablar, digamos nada. La tierra fértil se nutre de despojos, las plantas florecen en el humus, es eso? la belleza es la hija de la nada, la elocuencia procede del silencio, la valentía solo es la sublimación del miedo. Hablemos por hablar, digamos nada. tu vientre está poblado de flores amarillas, las yemas de mis dedos están ensangrentadas, tocaron un rosal de vengativas espinas, pagaron cara su inocente osadía. Apenas llegue el alba y la luz comience a entrar por la ventana nadie podrá decir que las brumas de la noche no han sido un sueño. Hablemos por hablar, digamos nada