domingo, 3 de agosto de 2008

Se destapa Daniel Luque

La corrida de Ana Romero, en tipo, pesos y hechuras de Santa Coloma, salió brava, bonita y buena. Sólo hizo excepción a la regla un tercero que escarbó, desparramó la vista, fue un poco andarín y otro poco revoltoso. Con buen aplomo y recursos sobrados resolvió entonces Daniel Luque, que era nuevo en Azpeitia. De torero largo y capaz esa faena del debut, nada sencilla sino todo lo contrario. No fue toro peligroso, pero, la cara arriba en viajes sin empeño, no invitaba a confiarse. Se confió Daniel. Aplomo es valor.
Y en el sexto toro, bastante más propicio pero no de los tres mejores de la corrida, vino a confirmar todo lo apuntado antes. A torear con un desparpajo imponente: templar y sostener un toro que tuvo bondad pero sólo la fuerza justa, y que se sostuvo, atacó y se dejó hacer porque fue toro muy bien toreado. Por una mano y por otra. Primero en tandas algo largas, que el toro no quería. Y al fin en tramos más cortos, que era lo conveniente. Con la izquierda hubo una tanda de calibre: por embroque y velocidad, al ralentí el toro empapado. Y mucho toreo de encaje, muñecas, brazos, bragueta y cintura.
Nadie se esperaba tanto torero tan de golpe. Parte del desparpajo fueron unas trenzas de remate, después de haber mandado callar a la música. Para que sólo se le oyera a él. Había clamor de dos orejas, que no es común en Azpeitia. Pero se pasó de tiempo la faena, en parte porque hubo que esperar al toro antes de meterse con él y en parte porque es moda irse de tiempo. Cuatro pinchazos, dos descabellos. Pero la sensación de torero de futuro quedó clarísima.


Ficha de la corrida:
Seis toros de Ana Romero. Corrida de excelente condición y remate. En tipo los seis. Salvo el tercero, distraído y mirón, fue corrida de muy buen juego. Excelente el cuarto, para el que se pidió la vuelta. Bravo el primero. Bondadosos quinto y sexto. Encastado el segundo.
Antonio Ferrera, de tabaco y oro, silencio tras un aviso y saludos tras un aviso. Alejandro Talavante, de azul cobalto y oro, saludos y una oreja. Daniel Luque, de nácar y plata, saludos y saludos tras un aviso.
Plaza de toros de Azpeitia: Más de tres cuartos