viernes, 19 de marzo de 2010

PREJUICIOS


prejuicio. m. Acción y efecto de prejuzgar. || 2. Opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal.

Esa es la definición que el diccionario da de la palabra. Admiro profundamente el trabajo de la real academia de la lengua española que consigue la definición justa de cada término con pocas palabras y “clavándola” de tal manera que cuando la lees te das cuenta de que no habría otra mejor.

Se mucho de prejuicios aunque la verdad es que yo casi no tengo, pero si que he sido objeto de muchos.

El prejuicio es el arma de los cobardes, un arma que se utiliza para desacreditar y marginar a personas que te estorban por odio o por envidia.

En nuestra sociedad el prejuicio es una moneda corriente que da lugar a muchas infamias y es causa de mucho daño a las personas que son objetos de él.

Hay en nuestro pueblo auténticos maestros del “arte” de crear prejuicios contra cualquiera que les incomode. Son personas viles y detestables, que tienen mas delito cuando se sabe que en realidad ellos, u ellas, no creen en el prejuicio que crean y difunden porque luego puedes verlos comiéndoles el culo a cualquiera de sus víctimas si ven algún tipo de interés personal en ello y porque, normalmente, son personas que tienen tantos defectos que serían tontos para no ser conscientes de algunos de ellos. Y tontos no son. Dicen que nadie ve su joroba y es posible que sea cierto, pero la joroba de estas personas de las que hablo, de estos asesinos de almas, es tan grande que si no la ven, seguro que la sienten porque debe de pesarles mucho aunque lo que debiera de pesarles y no les pesa, porque no tienen, es la conciencia.

Afortunadamente hay en Gerena muchas personas, la mayoría, que no se dejan llevar por los prejuicios y que a pesar de los comentarios malintencionados sobre algunos de nuestros vecinos conceden siempre el beneficio de la duda y se permiten conocer y relacionarse con estas personas para descubrir que toda aquella sarta de mentiras que se ha urdido en torno a ellas, son solo eso, mentiras, y descubren que tras esas mentiras que conforman el ancho muro del prejuicio hay personas muy válidas a las que los prejuicios ajenos les ha hecho ser mas fuertes y que han desarrollado unos valores espirituales que las hace ser mas grandes y estar por encima, muy por encima, de sus detractores.

Hay veces que el amor por nuestra patria chica es tan grande que tendemos a idealizar. Yo mismo muchas veces he llegado a creer que Gerena es un pueblo moderno que ha superado todos esos atavismos que llevan a la marginación de ciertos vecinos por parte de otros. La realidad es muy distinta y muy a mi pesar tengo que reconocer que eso no es así: En Gerena sigue habiendo gente que tiende a marginar a las personas y que son capaces de inventar cualquier cosa con tal de aniquilarlas socialmente. No es una cuestión de educación, hay mucha gente que tiene una buena formación y siguen jugando al juego de los prejuicios, es una cuestión de maldad.

Yo pertenezco al bando que lucha por la integración de todos los individuos, defiendo vivamente el derecho a la diversidad. Nadie tiene derecho de marginar a nadie utilizando para ello las tendencias sexuales, la posición social o económica, la raza o la ideología. Todas esas cosas deberían estar superadas y estamos obligados a hacer un esfuerzo por superarlo. Quien lo haga se alegrará porque verá que su mente gana en apertura y flexibilidad, se volverán más tolerantes y acabaran siendo mejores personas.

2 comentarios:

gerenamariana dijo...

Muchas gracias por tus palabras Gonzalo, te vi haciendo algunas fotos en el pregón. Tu blog es uno de los pocos que leo cada vez que hay una actualización.

Gonzalo dijo...

Gracias José Francisco,

como sabes, yo tu blog también lo sigo con muchísimo interés.

Saludos, Gonzalo