lunes, 27 de octubre de 2008

La mitad de los acuíferos están sobreexplotados



Manuel Ruiz Rico (El Correo de Andalucía) 27/10/2008

La mitad de los acuíferos del Guadalquivir están sobreexplotados y cinco de ellos en situación límite. Además de éstas, de las 52 masas de agua subterránea que hay bajo la cuenca, otras siete están en riesgo y 15 están sometidas a una presión hídrica que sobrepasa los límites de seguridad, según una investigación de Julio Berbel, de la Universidad de Córdoba, para la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG). Según los datos de este estudio, sólo 25 acuíferos de esta cuenca están en un estado óptimo. La causa principal de esta sobre explotación es el cuarto año de sequía por el que atraviesa la comunidad andaluza.Los que están en situación crítica están en Jaén (los de Bailén-Guarromán y el de Rumblar, en Andújar), Almería (el de La Zarza) y uno en Sevilla, el de Niebla-Posadas (en las provincias de Huelva, Sevilla y Córdoba). Éste es, precisamente, el que está bajo la mina Las Cruces, empresa que ha sido denunciada por la Fiscalía de Sevilla por un supuesto delito de contaminación de las aguas subterráneas.Las siete masas de agua subterránea que están en situación de riesgo se encuentran uno en la provincia de Granada, tres en la de Jaén y otros tantos en la de Sevilla. Se trata de los acuíferos El Pedroso-Arcas, Sierra y Mioceno de Estepa y el del Aljarafe sevillano.La CHG ya alertó el pasado mes de abril del estado límite de las aguas subterráneas en la cuenca del Guadalquivir debido a la sequía, una situación que se ha agravado tras el final de la campaña agrícola y el transcurso del verano.La sequía motiva restricciones al regadío y esto hace que se disparen las extracciones ilegales de agua, que se llevan a cabo a través de pozos en los acuíferos. Según los datos facilitados entonces por la Confederación, las sanciones por este motivo se han multiplicado por cinco en el último año.Esta situación, asegura Berbel, sólo puede corregirse poniendo en marcha en las aguas subterráneas “mecanismos similares de control y vigilancia a los que están sometidos las aguas superficiales”, a lo que añade la “no concesión de nuevas autorizaciones de extracción de agua”.